Oba y papá

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dibujo: MU

Obaachan  me  mostró una foto donde estaba ella con las personas que habían venido en el barco desde Japón. Le dije en aquel momento que las buscaría para reunirlas y que conversaran sobre sus vidas después de tantos años. Ella me contestó que la mayoría ya había fallecido y que los que quedaban vivían en el interior.

Mi oba falleció en el año 2006, poco después de esta anécdota.

Mi oba tenía una tintorería en el barrio de Caballito. Yo crecí en esa tintorería. En el umbral de mármol negro, en el mostrador, tocando el timbre y gritando..Clientee!! Mis juegos eran correr entre las perchas de los pantalones, usar la tabla de lavar como tobogán, creer que detrás del tumbler había un monstruo que respiraba en su bolsa de vapor.

Mi padre estudió Medicina gracias a la tintorería de su tío en Mendoza. Se jacta de saber como dar vuelta el cuello raído de las camisas (hecho nunca verificado hasta el día de hoy).

Este año se cumplen 60 años de la llegada del barco de mi padre, el Ruis a estas aguas.

Mi vida, como la de muchos Nikkei está atravesada por la tintorería.  Hace algunos años, decidí encarar un proyecto: rescatar del olvido la memoria de la colectividad. Sus canciones, sus recetas, su vida. Empecé entonces por lo que me parecía más visible y cercano, la huella urbana de las tintorerías en la ciudad. Fue así como comenzó “mapeo de tintorerías”.

V.M

mapeando

Tener la necesidad rescatar mi identidad e historia como hijo de tintorero japonés, no es algo reciente, pero se acrecentó estos últimos años.

El idioma, era esa barrera que hacía difícil comprender y captar con precisión las historias que mi abuela contaba utilizando un limitado castellano mezclado con uchinaguchi.

Hace unos años atrás tuve la oportunidad de viajar a Okinawa y quedarme un buen tiempo. Fue allí donde me dí cuenta que todas esos relatos de cosas que me parecían lejanas y ajenas comenzaban a convertirse en cosas concretas, lugares y rostros.

Ese fue el clic que me llevó a realizar una búsqueda personal hacia el pasado.
No solo era saber sobre las fotos que encontraba en viejos álbumes, sino también las costumbres, cómo era la vida en Okinawa, el barco en el que vinieron mis abuelos. También me llevó a aprender a tocar sanshin y por supuesto, saber más sobre las tintorerías, a las cuales veo como una cápsula del tiempo. Es el nexo entre el pasado y presente.

tintorería Kyoto, Santa Fe

tintorería Kyoto, Santa Fe

Cuando me convocaron a participar de Mapeo de Tintorerías, no dudé un segundo. Era la oportunidad de poder documentar, rescatar y mantener vivo ese ADN cultural que nos ha moldeado de alguna forma.

Para mi sorpresa son muchos los tintoreros que nos han abierto las puertas, contentos que queramos saber sobre sus vidas y sus historias.
En el tiempo que vengo colaborando he descubierto que cada tintorería generó su propia identidad, tiene su impronta y se mimetiza con el barrio lo que genera en uno querer conocer más.

Ante el inminente cierre de muchas tintorerías tradicionales -por diversos motivos-, Mapeo de Tintorerías cobra más fuerza para seguir investigando sobre nuestras raíces inmigrantes.

A.K.